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EL REY VA DESNUDO

"Cuenta la leyenda que un rey quería hacerse un traje para las fiestas, contrató dos sastres y les entregó seda e hilos de oro y plata para hacer el vestido"


Los sastres le dijeron al rey que el traje era especial, que solo podía ser visto por gente capaz que merecía estar en su puesto. Al probarse el traje el rey se vio desnudo pero fingió que veía la vestimenta. Sus subalternos, temerosos de evidenciarse como incapaces, expresaron alabanzas al nuevo traje. Al pasearse el rey en caballo por el pueblo, todos alababan el traje, temerosos de ser señalados de incapaces. De pronto un niño gritó: El rey va desnudo, y fue el caos de risas y vergüenzas. Esta historia se hizo realidad en París, Francia, con ocasión de la Conferencia de Cambio Climático, COP 21.

El 12 de diciembre, representantes de 195 países llegaron a un acuerdo después de 2 semanas de discusión y meses de preparar posiciones nacionales o regionales. El canciller francés presidente de la COP 21 dijo: “El Acuerdo de París permite a delegaciones y grupos de países volver a casa con la cabeza alta”. El presidente francés dijo: “Lo han hecho, han alcanzado un acuerdo ambicioso, vinculante y universal, podrán estar orgullosos ante sus hijos y nietos”. El secretario general de la ONU dijo: “Este es un rotundo éxito para el multilateralismo”. La secretaria ejecutiva de la convención dijo: “Hemos hecho historia juntos, es un acuerdo de convicción, de solidaridad con los más vulnerables”. “Estoy segura que varias generaciones recordarán que en este día la cooperación, visión, responsabilidad, humanidad compartida y preocupación por nuestro mundo ocuparon el centro de la escena”.

A partir de estas declaraciones, representantes de diversos países propagaron que la conferencia había sido un éxito, porque no querían aparecer en disonancia (querían ver el traje del rey) con las principales voces de la COP. Pero veamos el acuerdo con la objetividad del niño de la leyenda:

En los considerandos el acuerdo dice: ...Poniendo de relieve con grave preocupación la necesidad urgente de resolver el importante desfase entre el efecto agregado de las promesas de mitigación de los países y las trayectorias que deberían seguir las emisiones agregadas para mantener el aumento de temperatura media mundial por debajo de 2 °C con respecto a niveles preindustriales... luego el numeral 17 dice: ...Observa con preocupación que los niveles estimados de emisiones agregadas de gases de efecto invernadero en 2025 y 2030 resultantes de contribuciones previstas determinadas a nivel nacional no son compatibles con los escenarios de 2 °C...

O sea que el acuerdo reconoce que lo que han ofrecido los países de reducir emisiones de gases de efecto invernadero no es suficiente para mantener el incremento de temperatura del planeta menos de 2 °C. O sea reconoce el fracaso de la reunión en evitar que el mundo siga el camino suicida hacia su destrucción.

El acuerdo tampoco establece datos concretos sobre aportaciones para adaptación y mecanismo de pérdidas y daños, solo promesas para establecer mecanismos.

En resumen, la conferencia no brindó los resultados necesarios para hacerle frente al cambio climático. En El Salvador la ministra del Ambiente dijo que la delegación salvadoreña estaba satisfecha con el acuerdo, lo cual muestra que la delegación no había leído el acuerdo o si lo había leído no lo había entendido. La ministra dijo que el acuerdo era un éxito, aunque no hay base para sustentar dicha afirmación, también dijo que el acuerdo era similar a la Carta de Derechos Humanos de la ONU e iba a salvar al planeta. Si la ministra hubiera sido funcionaria en tiempos del rey, al verlo en su caballo quizás hubiera afirmado que era elegante el Ferrari en que se transportaba.

Por: Ricardo Navarro,

Titular del Centro Salvadoreño de Tecnología Apropiada (CESTA)