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Comunidades buscan Soberanía Alimentaria a través de la Agroecológía


 

Con el proyecto “Seguridad Alimentaria a través de la Agroecología El Salvador y Nicaragua”, diversos líderes y lideresas provenientes de varias  comunidades vulnerables del país, iniciaron la Escuela de Formación con la finalidad de conocer y promover excelentes prácticas de producción agrícola.

El proyecto nació bajo la iniciativa del Centro Salvadoreño de Tecnología Apropiada (CESTA), Comunidades Unidas de Usulután, Servicio Jesuitas de Desarrollo, asimismo de organizaciones no gubernamentales de Nicaragua.

El eje principal del esfuerzo es contribuir a la seguridad alimentaria de las familias con escasos recursos económicos tanto de El Salvador como de Nicaragua. En el caso de El Salvador las organizaciones antes mencionadas trabajan con líderes y lideresas de comunidades de Cuscatlán, Usulután y Ahuachapán.

La idea de la Escuela de Formación es lograr que los representantes de las comunidades se empoderen y que de esta forma se pueda aumentar la diversidad de alimentos producidos en cada una de las comunidades.

“Este proyecto ha traído muchos beneficios, pues uno de los pilares fundamentales es la Escuela de Formación de  líderes y lideresas, ya que nos va a permitir que las comunidades al final del proyecto cuenten con recurso humano bastante calificado y que puedan trabajar con incidencia a favor de sus habitantes respecto al tema de seguridad alimentaria”, expresó Walter Gómez coordinador del proyecto  “Seguridad Alimentaria a través de la Agroecología El Salvador y Nicaragua”.

Por su parte, Rigoberto Alfaro, líder y representante de Comunidades Unidas de Usulután fue enfático en asegurar que el principal propósito de esta Escuela de Formación es buscar fortaleza y capacidades respecto al tema de género, equidad e igualdad de derechos y de esta forma lograr un desarrollo integral.

“Históricamente el tema de la agricultura ha sido desarrollado solo por hombres, pero ya es tiempo que se incluyan a las mujeres, y de esta forma que ellas se empoderen y puedan manejar la tierra y generar ingresos”, dijo Alfaro.

Por tanto, los líderes expresan que entre las prácticas que ellos piensan promover con el resto de habitantes esta la técnica de conservación de suelo, conservación de agua y de los diversos recursos, con el fin de producir alimentos más sanos y nutritivos.

Alfaro recalcó que con este proyecto también se busca un sistema de sobrevivencia, supervivencia y mejoramiento en cada una de las comunidades, puesto que ya no basta con producir como actualmente lo hace el modelo de producción capitalista, el cual ya esta desgastado y desfasado.

Asimismo, Brenda Cruz, lideresa de la comunidad El Toro de Ahuachapán comentó que con este proyecto el cual durará aproximadamente un año, las familias de las diversas comunidades puedan consumir menos productos con altos componentes químicos.

Ella asegura que la incidencia de una soberanía alimentaria actualmente refleja bastante aceptación por parte de las comunidades, ya que cada día son más las familias que se involucran a mejorar su sistema de alimentación.

“También buscamos que las comunidades cuenten con hectáreas de terreno, en la cual se pueda producir sin dificultad cada uno de los productos agrícolas, como pepinos, tomate, maíz, frijol, todo esto ayuda a que las familias cuenten con excelentes condiciones de salud”, detalló Brenda quien asistió a la Escuela de Formación para líderes y lideresas.

Otro de los líderes que asistió a la Escuela de Formación es Oscar Henríquez quien representa a las Comunidades Indígenas, él acotó que esta capacitación será de mucha ayuda, ya que así se podrá enfrentar cualquier circunstancia al cambio climático en cada una de las comunidades.

La primera jornada de la escuela de formación estuvo a cargo de Walter Tejada, facilitador del Centro Bartolomé de las Casas.

 Saul Martínez